Proponen que viñedos antiguos de Chile sean considerados patrimonio nacional en la UNESCO

Si hablamos de vinos, Chile es el cuarto productor y exportador a nivel mundial de esta exquisita bebida alcohólica proveniente de la uva, después de Francia, España e Italia. Los inicios de la industria vitivinícola en el territorio nacional se remontan a mediados del siglo XVIII, de la mano de los conquistadores españoles. Desde entonces Chile ha adquirido fama a nivel mundial gracias a la calidad y el sabor particular de sus vinos, tanto así que, en 1794, la corona española, como una forma de proteger el comercio de vinos españoles, dictó una orden real prohibiendo la exportación de vinos chilenos a Nueva España y Nueva Granada. 

Si bien nuestro país lleva alrededor de 500 años en el rubro, el historiador  y académico de la Universidad de Chile Pablo Lacoste asegura que hasta ahora, Chile no ha podido desarrollar una dimensión simbólica, cultural y patrimonial de sus vinos, y que este ha sido el lado débil que ha sufrido la industria vitivinícola chilena, lo que la ha ido dejando atrás en comparación a otros países nuevos en el mundo del vino, como Estados Unidos, Nueva Zelanda y Argentina, quienes sí se han preocupado de preservar el valor patrimonial de sus viñas. 

El estudio sobre las viñas patrimoniales en Chile, publicado recientemente en “Opificio della Storia”, una revista científica italiana, detectó más de 15 mil hectáreas al interior sur del Río Mataquito hasta el Bío Bío, que cumplen con la antigüedad, el prestigio y reconocimiento para ser consideradas patrimonio nacional. Lo más relevante de esta zona, es que los campesinos se mantuvieron fieles al sistema de producción propio y no adoptaron el sistema de producción español, por lo tanto, el valor patrimonial de estas tierras es abismante y no está siendo reconocido.

«Si logramos que estos viñedos campesinos se conviertan en Patrimonio de la Humanidad, vamos a tener múltiples beneficios sociales y económicos porque esas zonas son de fácil acceso, y los campesinos podrán poner en marcha un montón de pymes turísticas», asegura Lacoste, quien está promoviendo e incentivado esta iniciativa con las autoridades locales y nacionales, en compañía de los fanáticos del vino y todos los chilenos que se enorgullecen de la industria vitivinícola de nuestro país.